19.3 MÁS INFORMACIÓN - PLATA “RESPLANDECIENTE”

20/07/09

Plata “resplandeciente”

El termino Plata deriva del latín argentum y del griego αργύριον, que significa “resplandeciente, blanco". La plata y sus compuestos son conocidos y usados desde los tiempos más antiguos en diferentes campos. En época moderna, pueden citarse particulares usos como la producción de baterías zinc-cadmio de larga duración, unida a elementos odontológicos, como antibacteriano (por ejemplo en la famosa marca de cepillos de dientes a “iones de plata activos”) y, en su forma elementar, como aditivo alimentario (E 174) para el revestimiento metalizado de la almendra garrapiñada y dulces. Todavía, su amplio uso, desde la época romana a nuestros días, permanece el manufacturado de objetos ornamentales (pendientes, collares, anillos, etc.) pero también en otros utensilios como cuberterías. Desempeña además un papel muy importante en el sistema monetario: la producción de monedas de plata aparece en el 700 a.C., tanto que en muchos idiomas la palabra “plata” y “dinero” coinciden (por ejemplo la palabra “argent” en la lengua francesa).
La plata ha sido desde siempre considerable del segundo metal precioso después del oro, degradado en tiempos modernos solo con el platino. La producción de espejos de alta reflectancia desde el 800 hasta nuestros días ve como protagonista siempre a este metal. Esta característica se une a la conductibilidad eléctrica y térmica, mayor que la del cobre que todavía se usa normalmente para las conexiones eléctricas por su menor coste y menor sensibilidad a la oxidación en ambientes externos.
La plata se encuentra a menudo en estado natural en combinación con oro, estaño, cobre y platino. Es estable en solución acuosa en cualquier pH a menos que no estén presentes agentes oxidantes o sustancias complejas, así como la falta de agentes como alógenos, ozono, amoniacos, y, sobretodo, sulfuros, lo hace estable incluso en atmósferas secas o húmedas ya que la plata no aparece sensiblemente atacada por el oxígeno tanto en ambientes secos como húmedos. Los principales responsables de la mancha negra (tarnishing) que a menudo aparece en objetos de plata son el sulfuro de hidrógeno (H2S) en ambientes marinos (producto metabólico de las bacterias sulfo-reductoras) y el anhídrido sulfuroso (SO2). La reacción de oxidación más común de la plata es la que lleva a la formación del sulfuro de plata negro:  

                                                                2Ag + H2S → Ag2S + H2
 

Si la pureza de la plata es elevada, esta se corroerá fácilmente incluso en contacto con alogenuros (por ejemplo cloro); si sin embargo se encuentra unido al cobre, será este último el que se funda por ánodo sacrifical y a corroerse preferencialmente. Todavía, las manchas encontradas en objetos de plata son casi todas pasivantes y se eliminan principalmente por motivos estéticos, para encontrar particulares como trabajos a bulino u otras decoraciones sutiles. En particular en la numismática es importante que la superficie esté bien legible para poder ser estudiada y colocada en un contexto histórico.  A veces, las manchas se eliminan durante el proceso de decloruración del cobre en unión con platas arqueológicas en ambiente marino.
   

Es difícil generalizar en mérito a los sistemas de limpieza y estabilización de la plata ya que raramente es puro. Vemos algunas de las más comunes uniones de interés histórico –artístico:  

Uniones plata-cobre
: se trata de las uniones más difundidas. Se distinguen entre ellas:
 
·      plata “pura” y antigua. Raramente encontrado en objetos modernos, se usaba sin embargo en la orfebrería antigua. Contiene trazas de cobre variable entre el 1% y el  4 %, junto a varias impurezas derivadas del mineral de extracción. El cobre se añadía para aumentar la dureza de la plata, demasiado débil y maleable para ser usada pura. El porcentaje de cobre puede llegar a tenores del 10% al 40%  para objetos de manejo.
·      sterling silver” o Argento 925. Contiene al menos el 92,5% de plata y el  7,5% de otros elementos, entre ellos el principal elemento es el cobre. Es la unión más común para la orfebrería y la joyería moderna.
·      coin silver” o plata numismática. Contiene el 10% de cobre y es entre las uniones la más común para la realización de monedas en plata.  

Uniones plata-oro
: se denominan “electro” y se encuentran también de forma natural como mineral. Plata y oro se mezclan en todos los porcentajes, todavía la composición más común, encontrada en muchos objetos por ejemplo de época romana, contiene aproximadamente el 10% de plata y el 90% de oro. En el transcurso de los siglos la composición podía variar desde el 5% al 40% en plata, esta última usada en la producción de cuberterías valiosas ya que se creía que poseía el poder de eliminar venenos de la comida que estaba en contacto con ellas. Hoy el oro se mezcla con plata y cobre para obtener varias coloraciones, más otros minerales como el níquel y rodio para obtener una mayor dureza. El común oro blanco 750 contiene el 25% de plata, níquel o paladio, revestido de rodio para dar mayor candor. El revestimiento con el tiempo desaparece descubriendo la unión con un amarillo claro, que muchos creen una degradación del metal.
 

Una posterior importante distinción se hace entre las platas arqueológicas y las históricas (litúrgicas, domesticas, etc.). Las primeras han sufrido en el curso de los siglos profundas corrosiones que influyen a la parte del cobre presente y no podrán nunca volver a la lucidez original. A veces, la corrosión del cobre puede eliminarse a fondo, provocando la fragilidad del manufacturado con posibles formaciones de grupos. Además puede verificarse el fenómeno de la recristalización con precipitación de una fase secundaria con granos de plata grandes que provocan tensiones en el metal.
La limpieza mecánica de la plata es una operación peligrosa ya que es un metal “tierno” y se hace solo si no es posible intervenir con otros medios o para quitar manchas muy espesas. Se pueden usar abrasivos sutiles y cepillos en fibra de vidrio, observando bajo microscopio el procedimiento. A veces, la limpieza mecánica se hace sobre objetos arqueológicos como tratamiento preliminar a la acción química para quitar parte de los espesores presentes. En general, la acción química da mejores resultados y es menos invasiva si se realiza correctamente. Abrimos un paréntesis sobre métodos caseros de limpieza de la plata. Un primer método consiste en preparar una mezcla con bicarbonato de sodio, agua y/o alcohol etílico, a veces con la adicción de ácido cítrico en solución (contenido en zumo de limón). Este “método de la abuela” une la acción débilmente abrasiva del carbonato a aquella más compleja del citrato que se forma por reacción. No es del todo desaconsejado para platas modernas, no demasiado frágiles y bastante espesas, pero hay que evitarlas sobre platas en lámina sutil (silver plate, hojas de plata, etc.) y arqueológicas.
En tiendas se encuentran bastantes polish químicos para la plata que se subdividen en pastas abrasivas (usadas en joyerías) y los verdaderos y propios polish. Las pastas a menudo contienen carbonato o bicarbonato de sodio como abrasivo, o bien abrasivos más duros como el aluminio, piedra, bórax, sílices de varios tipos, etc.
Los polish, además de abrasivos, contienen agentes decapantes tipo los sulfuros e inhibidores antimanchas. Tanto las pastas como los  polish se usan en la restauración, si bien es necesario poner atención en el producto que se elige, sobre todo controlando el pH, la fuerza abrasiva y la tipología de sustancias presentes ya que pueden ser muy peligrosas para la obra y para el operario (¡algunos contienen nada menos que cianuro!). A veces, son productos que hacen que vaya más deprisa el trabajo del restaurador y en el caso de los polish químicos, pueden usarse para la manutención del objeto. 
Trasladando estos métodos, se pueden emular los métodos clásicos para la limpieza. Una acción detergente preliminar puede realizarse con una solución al 2% de Tween 20, tensioactivo no iónico, seguida de la acción de un complejo como el EDTA tetrasódico al 5-10% para manchas bastante espesas y bien adheridas, y con sal de Rochelle al 5-10% sobre manchas menos robustas. Esto puede aplicarse por papetas o por inmersión. Otros reagentes para acción de reducción son el hidróxido de sodio y el sodio ditonito. Se pueden encontrar algunas formulas que prevén el uso de una solución de 40 gr. de hidróxido de sodio y 60 gr. de sodio ditonito en agua desmineralizada. Los productos de corrosión se reducen a plata metálica, que puede ser enlucido. Si bien, en algunos casos la reconversión de las manchas puede ser deseable, tenemos que subrayar que es un proceso peligroso para el objeto que se debe manejar con cuidado. Una vez conseguida la limpieza, es preferible enjuagar con acetona y alcohol etílico para aumentar la velocidad de evaporación del agua.
Para la protección de los manufacturados recurrir a los productos específicos (polish inhibidores), que todavía garantizan una duración limitada de algunos meses sobre el objeto no aislado y dejado en un ambiente no protegido (ausente de sulfuros y con UR <40%).
Aunque para las platas no es una práctica de rutina, todavía un protector acrílico como el Incral 44 aplicado sobre la superficie puede ayudar eficazmente a ralentizar la aparición de la mancha negra, mientras que el benzotriazolo tiene acción inhibidora y compleja incluso en la plata.    
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